Destino Ica Nazca

Tours a Nazca – Ica ( tierra del vino y de enormes dunas)


Lobos MarinosIca, ciudad del Perú, capital del departamento homónimo, situada a 406 m sobre el nivel del mar, a orillas del río Ica, que riega una fértil llanura donde se cultivan vid, palmeras datileras y algodón, en medio del desierto. Está bien comunicada, gracias a la carretera Panamericana y al ferrocarril, y cuenta con universidad. Su puerto es Pisco. Es centro vitivinícola (aguardiente pisco) desde la llegada de los españoles; dispone, además, de tenerías, curtidurías e industria textil. En 1563 fue fundada con el nombre de Villa de Valverde, aunque luego se denominó San Jerónimo de Ica. Dispone de bellas portadas de haciendas coloniales. En sus inmediaciones destacaron las culturas Chavín, Tiahuanaco, Huari, Paracas, Nazca y Chincha. Población (2005), 117.839 habitantes.

Cultura nazca, cultura prehispánica, la cual, junto con la cultura mochica, es una de las más representativas del antiguo Perú. Asentada en la desértica costa sur, floreció dentro del periodo llamado de desarrollo regional o intermedio tardío (100-800 d.C.), aunque en realidad supone una continuidad con el periodo formativo tardío y más concretamente con la cultura de Paracas (600-100 a.C.), caracterizada por sus grandes necrópolis funerarias, viviendas semisubterráneas, pirámides de uso ceremonial y sus inigualables tejidos. La economía estaba basada en la agricultura, la pesca y la ganadería, ocupando el comercio y la guerra un lugar muy destacado. Para sus construcciones utilizaban muros de adobe, de forma cónica, con los que realizaban casas de planta rectangular que se agrupaban formando poblados. Existen también construcciones públicas con templos piramidales rodeados de plazas y habitaciones, de entre los cuales destacan los restos de Cahuachi.

La cerámica es el rasgo más conocido y característico de esta cultura hasta el punto de que los investigadores han realizado numerosas clasificaciones estilísticas. La más aceptada es la que distingue Protonazca (200-100 a.C.) con marcadas influencias de la cerámica Paracas; Nazca temprano (100 a.C-200 d.C.), donde aparece el estilo propiamente nazca; Nazca medio (200-300 d.C.), evolución hacia motivos cada vez más simbólicos; Nazca tardío (300-600 d.C.), auge de los motivos complejos, donde incluso se alcanza a cubrir casi toda la superficie cerámica con dibujos (el denominado horror vacui, ‘horror al vacío’); y Nazca final (600-700 d.C.). La decoración, dispuesta en frisos, era realizada antes de la cocción, y se plasmaba en todo tipo de formas, en platos, cuencos, vasos y jarras. Se distinguen tres estilos básicos: uno geométrico dispuesto en frisos; otro naturalista con representaciones vegetales, animales y humanas; y uno simbólico y abstracto con motivos fantásticos, antropo-zoomorfos, de difícil interpretación.

Trabajaron el metal en láminas de cobre, plata y oro, conociéndose también técnicas más complejas como la fundición a la cera perdida, el labrado, el repujado y la incisión.

Quizá su realización más conocida sean los famosos dibujos o líneas de Nazca, situadas en las Pampas de Ingenio y Soccos, donde, sobre una extensión de 500 km2, se realizaron en la roca dibujos lineales que representan animales y plantas relacionados con el movimiento estelar, permitiendo así la elaboración de un calendario agrícola.